El dueto de los Relámpagos del Norte sirvió como carta de presentación de dos pesos pesados de la música norteña mexicana: Ramón Ayala y Cornelio Reyna. Su música sigue revestida de un carácter legendario al paso de las décadas, ya sea juntos o en solitario. En este disco aparecen algunos clásicos del repertorio norteño: “Hay ojitos”, “Sufres y lloras”.